1Universidad de Oriente. Santiago de Cuba, Cuba.
2Universidad de Ciencias Médicas. Santiago de Cuba, Cuba.
Autor para la correspondencia: Correo electrónico: brull@uo.edu.cu
Recibido: 03/09/2025
Aprobado: 22/12/2025
La formación de los profesionales de la salud requiere cada vez más de la actualización científica y el conocimiento e información de la historia de la Medicina Natural Tradicional, en particular, de las marcas que integran la identidad cultural territorial. El objetivo del trabajo es argumentar las raíces históricas y culturales de las marcas de la Medicina Natural Tradicional en Santiago de Cuba. Para ello se realizó una investigación cualitativa, de nivel exploratorio, descriptiva explicativa, basada en el paradigma hermenéutico centrada en los métodos histórico-lógico, analítico-sintético, revisión bibliográfica y análisis documental de los materiales referenciados. Sobre un universo de 70 marcas identificadas en la literatura científica citada, se asumió una muestra de 38 marcas que facilitaron el conocimiento de los orígenes de la medicina natural en 3 períodos históricos y culturales. La investigación proporcionó una estructura teórica argumentada de las raíces de las marcas pertenecientes a la Medicina Natural y Tradicional de Santiago de Cuba basada en un enfoque histórico cultural de relevancia. La misma dio a conocer una cronología de las marcas encuadrada en 3 períodos: surgimiento, desarrollo y transformación.
The training of health professionals increasingly requires scientific updating and the knowledge and information on the history of Traditional Natural Medicine, in particular, the marks that make up the territorial cultural identity. The objective of this work is to argue the historical and cultural roots of Traditional Natural Medicine marks in Santiago de Cuba. A qualitative investigation was carried out, of an exploratory descriptive- explanatory level, based on the hermeneutic paradigm centered in the historical-logical, analytic-synthetic methods, bibliographical review and documentary analysis of the referenced documents. From a universe of 70 marks identified in the referenced scientific literature, a sample of 38 marks was assumed that facilitated the knowledge of the natural medicine origins in 3 historical and cultural periods. The research provided an argued theoretical structure of the roots of the marks belonging to the Natural and Traditional Medicine of Santiago de Cuba based on a relevant historical cultural approach. It also revealed a chronology of the marks categorized into three periods: emergence, development and transformation.
La formación de los profesionales de la salud requiere cada día de mayor actualización dado el desarrollo de las tecnologías y sus aplicaciones a la sociedad cubana, 1 en particular, elevar el conocimiento e información científica de las raíces y marcas que forman parte de la identidad cultural de la Medicina Natural y Tradicional (MNT) de Santiago de Cuba.
Desde esta perspectiva, la Organización Mundial de la Salud reconoce por Medicina Tradicional los sistemas codificados o no codificados para la atención de la salud y el bienestar, que comprenden filosofías, competencias, conocimientos y prácticas, cuyo origen se halla en contextos históricos y culturales diferentes. 2 Dentro de este marco, la medicina tradicional hace hincapié en el uso de remedios basados en la naturaleza y los enfoques holísticos para restablecer el equilibrio de la mente, el cuerpo y el entorno.
Conforme a este planteamiento se introduce una unidad conceptual donde interactúan la MNT, los conocimientos tradicionales, las marcas, los productos y servicios de la medicina.
Este conocimiento constituye una alternativa estratégica de tratamiento para diferentes enfermedades. 3,4 Dentro de las principales modalidades utilizadas en Cuba se encuentran: acupuntura, fitoterapia, apiterapia y la ozonoterapia. 5,6
Los conocimientos tradicionales, son aquellos contenidos, experiencias, aptitudes y prácticas que se mantienen y transmiten de generación en generación en el seno de una comunidad desde los remedios naturales más sencillos hasta la aplicación de los modernos tratamientos con la introducción de las tecnologías, formando parte de la identidad cultural de la sociedad. 7
Se considera que los productos MNT, son aquellos que incluyen hierbas, material y preparación herbarias que contienen partes de plantas naturales, materiales vegetales o la combinación de estos, pueden contener sustancias activas orgánicas o inorgánicas, mientras los servicios MNT, son aquellos servicios que se brindan en establecimientos o entidades, relacionadas con la atención a la calidad de vida de las personas y el bienestar de salud, ejemplo, los departamentos de MNT con sus diferentes modalidades, fisioterapia y otros.
Al respecto, Acea 8 confirma la importancia de que los productos y servicios, tengan sus marcas representadas con un signo o combinación de signos, que sirve para distinguirlos en el mercado y que pueden ser registrados por la oficina cubana de Propiedad Industrial.
Por consiguiente, dichas marcas sirven como medio de identificación de los productos y servicios de la Medicina Natural Tradicional, facilitan su valor social y comercial, orientada al desarrollo del potencial humano, la elevación del conocimiento científico y los niveles de aceptación o preferencia para el consumo por parte de la población y su uso por los profesionales del sistema de salud pública.
Chaves 9 alega que las marcas pueden representarse de forma gráfica a través de signos lingüísticos, símbolos o imágenes que pueden combinarse para definir su procedencia y utilidad social.
A pesar del valor de las marcas de los productos y servicios, no existe una configuración teórico-metodológica que sistematice con un enfoque holístico e integrador, los procesos interactivos de las marcas de la Medicina Natural Tradicional en Santiago de Cuba; por otro lado, se reconocen productos o servicios que no tienen marcas y son identificados por el nombre de la planta natural o el remedio que originó su existencia en el mercado en una época determinada.
En relación con el razonamiento anterior, se planteó como objetivo de la investigación: argumentar las raíces de las marcas de la Medicina Natural Tradicional en Santiago de Cuba.
La investigación asumió la metodología cualitativa, desarrollada en los niveles exploratorio, descriptivo y explicativo basada en los presupuestos teóricos de Sampiere et al. 10
Para ello, se utilizaron los métodos, histórico-lógico, analítico-sintético, revisión bibliográfica y análisis documental de los documentos referenciados. Además del análisis de contenido de los Sitios Web de Salud Pública de Santiago de Cuba, particularmente, se examinaron los contenidos de interés público, informativos de la Biblioteca Virtual de Salud, (marca BVS) y la Página Web de Fitomed, en el Portal Web de la Red de Salud, (marca Infomed Santiago). 11
El marco teórico de la investigación partió de la creación de un mapa conceptual y la unidad de análisis de las categorías principales, abordadas en la introducción de este trabajo, del uso de una cronología relativa encuadrada en los acontecimientos históricos y culturales que influyeron en el surgimiento de las marcas de la Medicina Tradicional, así como del análisis de la información de salud brindada por la Maestría de Medicina Natural en la atención integral al paciente de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.
Para diseñar una configuración teórica y metodológica del tema, se asumieron los fundamentos de Delgado, 12 al expresar que, para una periodización, se precisa determinar los hitos entendidos como aquellos acontecimientos, sucesos o hechos relevantes que corresponden al objeto de estudio, que cambian la tendencia del proceso y le imprimen nuevas características, constituyendo un viraje o ruptura con respecto a la línea de desarrollo.
La configuración teórica de las marcas MNT, con enfoque histórico y cultural, se realizó siguiendo los hitos más relevantes de los 3 periodos escalonados: 1898-1902, 1902- 1959 y 1959 hasta 2025. De las 70 marcas identificadas en las 3 etapas, se seleccionaron 38, siendo las de mayor confirmación por la literatura científica revisada. De estas, 26 responden a nombres propios de medicinas, remedios, tratamientos de la época y 11 a nombres de establecimientos de servicios de salud pública. Este orden secuencial facilitó la descripción de los resultados, mediante una cronología guiada por las marcas de origen de la medicina natural.
La historia de la Medicina Natural documentada reconoce que, en 1612, se le impuso a la curadera Mariana Nava, la misión de brindar servicios médicos a enfermos de esta ciudad, autorizada por el cabildo santiaguero; pero más atrás con el tiempo se cita que en el Diario de Cristóbal Colón, este describió cómo los indios utilizaban el Almacigo para dolores de estómago.
Ambos sucesos históricos influyeron en el surgimiento de remedios sin marca, pero con una larga tradición en la medicina alternativa, tales como el Agua del Carmen, elaborada por monjas catalanas, con melisa y hierbabuena, recetada para nervios y problemas digestivos; el Jarabe de Palo de Brasil, usado para la anemia, vendido en boticas coloniales, el Bálsamo de La Socapa, la Pomada de mangle rojo y la Cera de abeja para úlceras, producida en haciendas santiagueras.
La introducción de la cultura de las Plantas y Remedios Asiáticos fue adoptada por la comunidad con el uso de energizantes y afrodisíacos; el Ginseng, [Panax ginseng], se vendía en las Boticas del Barrio Chino de Santiago de Cuba, llegando a importarse como suplemento las cápsulas de Ginseng coreano en farmacias cubanas; las marcas de los productos Jengibre [Zingiber officinale] usado para la digestión y resfriados, en ocasiones mezcladas por los chinos con miel y limón.
Se evidencia que los primeros hallazgos de la Medicina Natural Tradicional son productos manufacturados identificados con nombres de plantas y remedios más usados de tradición taína y africana. En este período no existían registros de marcas, pero los curanderos y boticarios sellaban frascos con la identidad del medicamento, ejemplo, Bálsamo de la Hacienda La Socapa.
Se identificaron nuevas marcas de productos y servicios que se extienden a las Boticas con varios remedios comerciales, entre ellos, el Tónico Oriental, elaborado con romero, boldo y pasiflora para el hígado y estrés; el Jarabe de Campana, recomendado como expectorante a base de gordolobo y malva, vendido en las farmacias; el Agua de Violetas, un perfume medicinal para dolores de cabeza de origen español, pero fabricado localmente; la Pomada de la Abuela, mezcla de sábila, manteca de corojo y alcanfor usada para quemaduras; la Flor de Cuba, agua de colonia con extractos de azahar y albahaca; Hojas de Eucalipto La Fama, para vapores, empaquetadas en Santiago de Cuba.
Todos los productos naturales, se vendían principalmente en la Farmacia Bottino, fundada en 1887 y la Farmacia La Luz que importaba productos herbolarios de EE.UU. y España. También se hallaron marcas de establecimientos comerciales, entidades de servicios públicos y tradición popular, como la Droguería Sarrá, originaria de La Habana; Johnson & Johnson donde se vendían vendas y alcohol, algunas farmacias extranjeras.
Se confirmó el auge en el consumo de infusiones como el Té de Jengibre, el Té Verde [Camellia sinensis], introducidos por chinos, que no se cultivaba en Cuba, pero se vendían en tiendas que comercializaban productos medicinales de importación, ejemplo: La Casa China en Santiago, Artemisa [Artemisia annua], traída por inmigrantes como antimalárico, manteniéndose su estudio y uso contra la malaria y parásitos.
Al igual que los remedios, los medicamentos de origen natural se identificaban por su nombre o por una etiqueta, representada por un signo denotativo, con el cual se daban a conocer, así los establecimientos comenzaron a extenderse con rasgos distintivos, ejemplo, Botica "San Fan", donde vendían Pomadas de mentol y alcanfor, inspiradas en la medicina china, además del Tónico Oriental, como remedio basado en hierbas chinas y cubanas del siglo XX.
Fueron encontrados en la literatura científica, las huellas de la migración japonesa con la introducción del Aloe vera, [Shibatae Kobo]. Una variedad de Sábila que es usada en cremas para quemaduras; Wasabi [Eutrema japonicum], que no se cultivó en Santiago de Cuba, pero los inmigrantes japoneses usaban rábano picante local como sustituto.
A partir de 1960, se evidenció la formación y capacitación de los médicos cubanos formados en China y la URSS, otrora Unión Soviética, los cuales trajeron técnicas de acupuntura, introduciendo en el sistema de salud los tratamientos de la MNT.
En 1970 se promueve la institucionalización de la Medicina Natural Tradicional y la expansión de obras públicas destinadas a estos servicios, se inician cambios sociales en la medicina y el conocimiento científico es impulsado por la colaboración médica con otros países.
Durante esta etapa, se extiende la cooperación con Asia, China, Corea y Vietnam. 6 Este acontecimiento estimuló la generación de las marcas en productos naturales; el estudio del Anamú, planta de origen africano investigada junto a Vietnam por sus propiedades anticancerígenas; la divulgación del consumo del Té de Jengibre con Canela, una herencia china-cubana y la Pomada de Tigre, una versión del bálsamo chino Tiger Balm.
Tras este contexto histórico, económico y social se desarrollaron las primeras marcas comerciales de productos y servicios de origen natural en el territorio, respondiendo a estrategias de comunicación y diseño.
El 21 de diciembre de 1976 se fundó el Laboratorio Farmaceútico Oriente en Santiago de Cuba, el cual se identifica con la marca LBF. Sus productos médicos de origen natural, pertenecientes al Grupo Empresarial de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba, BioCubaFarma, se dedica a la producción y comercialización de medicamentos genéricos, productos de origen natural y vendas enyesadas. 11,12
Alrededor del año 1992, surge Fitomed, una marca de Medicina Natural. La misma fue instituida para investigar y promocionar los medicamentos naturales, se destacan entre las marcas de productos estrella, el Vimang, 13 extracto de mango, antioxidante y antiinflamatorio; Prolipid, Cápsulas de ajo y mango para el colesterol; Antitox: Jarabe de anís estrella con boldo [digestivo] y Melipona, miel con propóleo exportada a Europa.
Santiago de Cuba se incorpora al registro de marcas de productos y servicios con los medicamentos como las tabletas de Caña Santa y NutriSan de origen natural, asumidos por la industria biofarmacéutica nacional. La Caña Santa, a su vez, es una marca conferida a un fármaco de uso tradicional que se vende en las farmacias en diferentes formulaciones, reconocido por médicos, pacientes y la población por sus propiedades antihipertensivas. El NutriSan, elaborado en tabletas compuestas por levadura de cerveza de gran valor nutritivo para el organismo, como las vitaminas del Complejo B, Hierro, Calcio, Fósforo y un importante contenido de fibra dietética, que le confieren alto valor proteico, siendo recomendada como un suplemento nutricional en estados carenciales del cuerpo humano e incluso como antianémico y otros productos.
Estas medicinas fueron autorizadas por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos 14 y elaborados por la Empresa Laboratorio Farmacéutico Oriente, el cual desarrolla productos naturales a partir de plantas medicinales, derivados apícolas y otros, destacándose las tabletas de Anamú, Propóleos y Leticina de Soya. En este entorno se promueve a la comercialización bajo la etiqueta de productos naturales del Grupo Empresarial LABIOFAM. 13
Durante los años 1980 y 1990 se introduce la acupuntura 15 como terapia en hospitales y clínicas estatales, estableciéndose una relación con las plantas medicinales, donde se combina esta técnica con la fitoterapia cubana, ejemplo, uso de la acupuntura más el Vimang para tratar artritis.
Asimismo se usó el llamado Jarabe de la Dra. Nancy Nápoles, médico especialista en Neumología, que difundió uno de los pocos remedios reconocidos en el uso de fitofármacos para afecciones respiratorias con deficiencias inmunológicas; constituida por una mezcla de aloe vera, miel y jugo del seudotallo de musa paradisíaca, adoptada por el formulario Nacional de Medicamentos como IMEFASMA y más recientemente por el grupo empresarial LABIOFAM, que introdujo otro componente, llamando: el NutriSol.
Entre otras marcas se registra Apisum, con una estrategia de inserción de la miel cubana en el mercado europeo y el Lecisan, un suplemento nutricional de origen natural, proveniente del aceite de frijol de soya; ambas marcas con estrategias de diseño y comunicación visual.
Durante 1991 se aprueba en el país el Programa Científico de Plantas Medicinales, que da paso a la Directiva N.º 8/1993, siendo la primera regulación para la implementación de la MNT; pero en el año 2015 se estableció la Resolución 381 del Ministerio de Salud Pública que permitía establecer los mecanismos para la introducción de nuevas modalidades en la MNT tras alcanzar las condiciones establecidas. 16
En 1992 se crea el Grupo Empresarial de Producciones Biofarmacéuticas y Químicas, con la marca LABIOFAM, destinado a la investigación, producción y comercialización farmacéutica para uso humano, agrícola y veterinario. En este contexto, emergen en el mercado de salud, los suplementos nutritivos como el Ferrical, las seis variedades de espirulinas y el Vimang, que además de ser portadores de vitaminas y minerales, garantizan el cuidado de la salud humana de forma profiláctica y clínica. En este entorno se promueven las farmacias tradicionales, como entidades respaldadas por la marca Farmacia Verde, destinada a la venta de tilo, valeriana y mastuerzo en bolsas selladas. Las plantas más comercializadas son Aloe vera [sábila], cremas y jugos, el Ajo en cápsulas para la hipertensión, Anís Estrella y Tés digestivos, lo que incentiva la comercialización de los productos naturales de Melipona: miel con propóleo.
Se funda Infomed, la primera red telemática cubana de información de salud que se amplió a la provincia de Santiago de Cuba. Actualmente es una marca de amplia visibilidad y accesibilidad de las fuentes de información en salud.
La MNT toma un protagonismo como medicina científica [diagnósticos en hospitales]; ejerciéndose por especialistas de la rama del conocimiento en centros asistenciales como el Hospital Clínico Quirúrgico Dr. Juan Bruno Zayas Alfonso, institución donde se ofrece este tratamiento complementario para dolores crónicos por su gran poder analgésico y antinflamatorio, en caso de lumbalgia, migrañas y otras enfermedades.
Desde el 1996 hasta la actualidad, se introduce el método híbrido en la MNT donde se combinan remedios y tratamientos tradicionales con la medicina contemporánea, la biomedicina y las tecnologías de salud. Se gestiona un proceso de transferencia de conocimientos a otros sectores estratégicos, organizaciones y comunidades de la sociedad, el crecimiento de la exportación de algunos resultados científicos de salud.
Comenzando el 2002 surgen las iniciativas de Proyecto de Desarrollo Local [PDL], dando lugar a otras marcas, como La Hoja Verde, una tienda de arte y manualidades, que agrupa productos faciales y de maquillaje de origen natural, artesanía y plantas destinadas al mercado territorial. Su producción de jabones hechos a mano contiene aceite de coco, manteca de cacao, cera de abeja y plantas como perejil, romero, jengibre, cúrcuma, menta, orégano, limón, naranja agria, higo, mango y guanábana. De igual forma, se crea la marca SUYPO, clasificada como TCP, Trabajo por Cuenta Propia, con variedad de aceites medicinales, jabones artesanales, infusiones y cremas de plantas naturales de la localidad.
Para lograr que el profesional de la salud valore las potencialidades de la Medicina Natural Tradicional, se precisa del conocimiento y la información científica de las condiciones que dieron origen a las marcas de los productos y servicios existentes en cada etapa histórica y cultural, facilitando la comprensión de su significado para el personal de la salud y la práctica cultural de la población.
El conocimiento de las marcas contribuye a la promoción de un determinado producto sobre otro; el uso más o menos racional de un producto natural independiente de que sea o no el de elección en una determinada dolencia, es decir que la información de salud lleva implícita una función en el mercado de un producto, siendo valiosa la imagen visual y subliminal del producto o servicio que se comercializa o brinda, ya que es capaz de influir en el uso de la población como medicamento no restringido por considerarse natural como sinónimo de inocuo.
Las marcas transfieren información de salud que es importante para el uso de la medicina natural, confirman la pertinencia de los productos, la significación de los signos gráficos, los nombres de los medicamentos, marcando el origen e identidad de sus propietarios y de cada etapa histórico cultural de surgimiento. Las mismas poseen una personalidad reconocida y significativa que las distingue de otras, cuando las estrategias funcionales, las políticas, las estructuras, los sistemas y los símbolos la califican como única, cuando su cultura es exclusiva. 17
Del análisis de las marcas estudiadas, se evidencian 2 paradigmas, el primero, denominado figuración-abstracción de la realidad, nombre, objetos, cosas, símbolos figurativos, ejemplo, el Bálsamo de la Hacienda La Socapa; el segundo, los que representan elementos de la realidad, símbolos abstractos, ejemplo: Apisum.
En la revisión de la literatura científica referenciada se identifican marcas que representan signos existentes, que fueron nombradas por el imaginario colectivo con un significado dado, convencionalizado, ejemplo, Caña Santa y otras como el Vimang. Lo anterior demuestra, que existen marcas de medicamentos de origen natural que responden a las configuraciones de símbolos codificados y no codificados.
En estudios previos Hechavarria et al. 18 confirman que en el periodo colonial [1898- 1901] se comercializaban medicamentos de origen natural, donde las boticas mantuvieron su carácter plural, es decir, el expendio de todo tipo de productos.
Ya en la última década del siglo XIX dejaron de ser establecimientos mercantiles de amplio surtido no vinculado con la salud de la población, se agregan los servicios de prácticas curanderiles debido al desconocimiento de los habitantes y las escasas farmacias que existían en esta época, aunque se reconocen las farmacias Gelabert en 1937, Dra. Sánchez en 1939 y de la Dra. Roberts.
Los resultados interpretados, argumentan que cada medicamento, remedio y establecimiento tenía su propio identificador, nombre del creador o propietario, basado en el nombre de la planta o vegetal y en otras ocasiones por sus propiedades curativas y lugar de origen.
En el segundo período [1902-1958], las marcas de la medicina natural experimentan cambios estéticos mediados por la introducción de la cultura foránea, representadas por signos lingüísticos, acompañados de un símbolo y una imagen visual para resaltar sus propiedades, donde la tipografía se caracterizaba por un fondo no codificado figurativo o abstracto. Se desarrolla la marca gráfica partiendo de un símbolo seleccionado por su significado, las cuales sugieren beneficios para las personas. Esta integración parcial responde a los intereses de la competencia y la introducción en el mercado de la publicidad.
Durante el tercer periodo [1959 -2025] las marcas individuales de los medicamentos y las marcas colectivas son transformadas por la introducción de las tecnologías en las industrias, fábricas y entidades laborales de salud. Surgen nuevas marcas comerciales con ajustes culturales expresadas en logos símbolos, donde la composición gráfica es única, sellando la identidad y cultura del territorio.
Es indiscutible que el estudio de las marcas de la Medicina Natural y Tradicional, es fundamental para conocer su significación y uso, para funcionar como herramienta de comunicación entre el emisor y el receptor, marcando la diferencia con otros medicamentos y su procedencia.
Actualmente el uso y nombre dado a los medicamentos naturales se extiende a los diferentes niveles de atención de salud en todo el país, en relación con productos como los homeopáticos, apifármacos y fitofármacos que se describen en la Guía para la prescripción de productos naturales. 19,20
Referente a lo expuesto, las instancias normativas y los profesionales de la salud aun afrontan carencias en la seguridad, eficacia, calidad y preservación del uso de los medicamentos naturales, siendo necesario atender los pronunciamientos del destacado doctor e investigador Marco Díaz Mastellari, cuando argumentó la pertinencia de la enseñanza de la medicina china tradicional en el sistema de salud presente. 21
Mientras los estudios de Brooks et al, 22 afirman que la medicina natural sigue conservándose, siendo los Fitofármacos lo más reconocidos por sus nombres y uso: Caña Santa para la hipertensión, Tilo como sedante, Caléndula y Naranja agria en trastornos de circulación, Cebolla para la Infección respiratoria, Guacamaya en afecciones de la piel, Manzanilla en afecciones de la piel y estomatitis, el Pino Macho como antifúngico, el Orégano como expectorante, el Ajo para trastornos de circulación, infecciones respiratorias, sedante, osteoartrosis, la Sábila usada en infección respiratoria, afecciones de la piel, el Imefasma utilizado en afecciones respiratorias, y la Albahaca como sedante.
Los estudios históricos de las marcas de la Medicina Natural y Tradicional son fundamentos básicos, coincidiendo con lo planteado por la Dra. González 23 al referirse a la sistematización del conocimiento en los espacios de postgrados como maestrías y especialidad donde se pueden realizar investigaciones multidisciplinarias que también incluyan el pregrado 24 con una perspectiva didáctica, pedagógica y metodológica de inclusión de estos contenidos en la educación médica para su uso en la práctica asistencial. 25,26,27,28
Se logró argumentar las raíces históricas y culturales de las marcas de la Medicina Natural y Tradicional de Santiago de Cuba; su periodización como forma de esclarecer su surgimiento y las condiciones que dieron lugar a su origen y los rasgos distintivos, facilitando la conservación de las tradiciones, la educación y cultura de la medicina natural.
Las autoras declaran que no existe conflicto de intereses.
Maribel Brull González 50%
Enriqueta Cedeño Rodríguez 50%
Conceptualización: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Curación de datos: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Análisis formal: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Metodología: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Administración del proyecto: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Investigación: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Supervisión: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Validación: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Visualización: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Redacción: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Redacción --revisión y edición: Maribel Brull González; Enriqueta Cedeño Rodríguez
Revisores: Dr. C. Adolfo Rafael Lambert Delgado
Dra. Caridad Celeste Jacas García
Corregido por: Lic. Eslaine Regalado Juan.