Aspectos clínicos y epidemiológicos de pacientes tratados con ventilación invasiva en cuidados intensivos
RESUMEN
Introducción:

La ventilación mecánica es una parte esencial de la atención terapéutica a los pacientes ingresados en las unidades de cuidados intensivos.

Objetivo:

Caracterizar clínica y epidemiológicamente a pacientes tratados con ventilación invasiva.

Métodos:

Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal de 108 pacientes tratados con ventilación mecánica invasiva en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Provincial General Orlando Pantoja Tamayo del municipio de Contramaestre, en la provincia de Santiago de Cuba, desde enero hasta diciembre de 2022. En el análisis estadístico se utilizaron la frecuencia absoluta y el porcentaje para las variables cualitativas, así como la media y la desviación estándar para las cuantitativas, además de la prueba de la Χ2, con un nivel de confianza de 95 %, para demostrar asociación entre dichas variables.

Resultados:

En la serie primaron los pacientes del sexo femenino (55,5 %), en edad avanzada (47,3 %), con desnutrición (52,8 %), ventilación mecánica por más de 96 horas (63,9 %) y una puntuación superior a 2 (60,5 %) según la escala de insuficiencia orgánica; presentaron complicaciones 30,6 % y fallecieron 48,1 %. La neumonía fue la causa más frecuente de inicio de la ventilación invasiva (36,1 %).

Conclusiones:

Existió una elevada frecuencia de féminas en edades avanzadas y con desnutrición. De igual modo, la evaluación secuencial de insuficiencia orgánica tuvo relación con la mortalidad y las causas que condujeron a la ventilación invasiva estuvieron asociadas a muerte y complicaciones.

ABSTRACT
Introduction:

Mechanical ventilation is an essential part of the therapeutic care for patients admitted to intensive care units.

Objective:

To characterize clinical and epidemiologically the patients treated with invasive ventilation.

Methods:

An observational, descriptive and cross-sectional study of 108 patients treated with invasive mechanical ventilation was carried out in the Intensive Cares Unit of Orlando Pantoja Tamayo General Provincial Hospital in Contramaestre municipality, in Santiago de Cuba province, from January to December, 2022. In the statistical analysis, the absolute frequency and the percentage were used for the qualitative variables, as well as the mean and the standard deviation for the quantitative ones, in addition to the chi-square test with a confidence level of 95% to demonstrate association between these variables.

Results:

In the series, there was a prevalence of the female patients (55.5%) at advanced ages (47.3%) with malnutrition (52.8%), mechanical ventilation during more than 96 hours (63.9%), and a punctuation higher than 2 (60.5%) according to the scale of organic failure; 30.6% presented complications and 48.1% died. Pneumonia was the most frequent cause in beginning invasive ventilation (36.1%).

Conclusions:

There was a high frequency of females at advanced ages and with malnutrition. Besides, the sequential evaluation of organic failure was related to mortality and the causes that led to invasive ventilation were associated with death and complications.

Palabras clave:
    • ventilación invasiva;
    • neumonía;
    • mortalidad;
    • unidades de cuidados intensivos.
Keywords:
    • invasive ventilation;
    • pneumonia;
    • mortality;
    • intensive care units.

Introducción

La ventilación mecánica es una parte esencial de la atención terapéutica a los pacientes ingresados en las unidades de cuidados intensivos (UCI). En 1927, con la invención del pulmón de acero, se desarrolló la técnica de ventilación mecánica a presión negativa. Posteriormente, en 1952, Isben introdujo la ventilación mecánica a presión positiva fuera de las unidades quirúrgicas; este momento fue el surgimiento de las UCI.1,2

Ahora bien, la ventilación mecánica es el procedimiento de respiración artificial que tiene el objetivo de sustituir parcial o totalmente la función respiratoria. Constituye una técnica médica que, a pesar de no ser curativa, ha condicionado el incremento de la supervivencia de los pacientes con insuficiencia respiratoria aguda.3,4)

Cabe destacar que existen 2 tipos de ventilación mecánica: la no invasiva y la invasiva (VI). Esta última es definida como el proceder terapéutico que requiere un ventilador mecánico y una vía aérea artificial mediante el uso de dispositivos supraglóticos o subglóticos para su funcionamiento; está destinada a la estabilización de los pacientes con insuficiencia respiratoria, pues disminuye el trabajo de los pulmones y optimiza el intercambio de gases.3,5,6

A escala internacional, en un estudio observacional previo,2 se notifica que el porcentaje de pacientes internados en las UCI que precisan de ventilación invasiva se encuentra entre 33 y 53 %. En una investigación4 de mayor alcance se informa que hasta 2 % de los pacientes adultos son tratados con VI. En España, durante el 2016, hasta 30 % de las personas hospitalizadas recibieron VI, con una prevalencia que puede llegar a ser mayor y una tendencia elevada en la aplicación de esta modalidad terapéutica.3

El aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento poblacional han condicionado el incremento significativo del uso de VI, pero, a pesar de que esta permite salvar a un gran número de pacientes, implica una alta mortalidad.3 Dicho procedimiento no solo conlleva problemas médicos, tales como el barotrauma, la atelectasia y las lesiones de las vías respiratorias; sino que el paciente, como consecuencia del encamamiento prolongado, puede presentar trombosis venosa profunda. Además, influye en el aumento del gasto de recursos económicos institucionales, que puede tener un costo promedio diario de 1212 dólares.6,7 El costo relacionado con esta terapéutica no es simplemente económico, pues también abarca lo biológico y lo social, al ser una de las principales causas del incremento del síndrome pos-UCI, que deja en los pacientes limitaciones físicas y psicológicas de forma transitoria o permanente, además de afectar su calidad de vida.

En Cuba son escasos los estudios que abordan las características clinicoepidemiológicas de los pacientes tratados con VI.8 Se informa que hasta 67,7 % de los afectados en edades avanzadas que son ingresados en las UCI pueden requerir dicho tratamiento, con una letalidad de 40,9 %.9 En otra investigación10 se comunica que hasta 70,0 % de los pacientes tratados con VI pueden presentar complicaciones; además, se reconoce la asociación entre la duración de este procedimiento y la mortalidad.

El Ministerio de Salud Pública cubano ha establecido que el indicador global de mortalidad en pacientes con ventilación invasiva es de 35,0 %; además, reconoce la asociación entre dicho tratamiento y el incremento de la mortalidad y los costos en las UCI.11 De Dios et al,12 en un estudio previo realizado en el Hospital Provincial General Orlando Pantoja Tamayo del municipio de Contramaestre, constataron que 16,0 % de los pacientes atendidos en la UCI necesitaron VI en el tratamiento y describieron una mortalidad que sobrepasaba 50,0 % de la muestra. Así, el conocimiento de las características clínicas y epidemiológicas de los pacientes tratados con VI es el primer paso para identificar los factores que influyen en la aparición de los episodios adversos.

Sobre la base de lo anteriormente expuesto, se decidió llevar a cabo esta investigación para identificar las características clínicas y epidemiológicas de los pacientes tratados con ventilación invasiva en una unidad de cuidados intensivos.

Métodos

Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal de la población de pacientes tratados con ventilación invasiva en la UCI del Hospital Provincial General Orlando Pantoja Tamayo del municipio de Contramaestre, en la provincia de Santiago de Cuba, desde enero hasta diciembre de 2022. La muestra seleccionada aleatoriamente fue de 108 afectados.

Las variables analizadas fueron edad, índice de masa corporal (IMC, agrupado en bajo peso, normopeso, sobrepeso, obeso clase 1, obeso clase 2 y obeso clase 3), duración de la ventilación invasiva (dividida en menos de 24 horas, 24 a 96 y más de 96 horas), evaluación secuencial de insuficiencia orgánica (SOFA), agrupada en menor e igual a 2 puntos y mayor de 2 puntos; síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS), dividido en presente y ausente antes del inicio de la ventilación invasiva; complicaciones (presente y ausente); estado al egreso (vivo y fallecido); causas que llevaron al inicio de la ventilación invasiva (neumonía, parada cardiorrespiratoria, estado de choque, escala de Glasgow menor de 9 puntos, tromboembolismo pulmonar, edema agudo de pulmón, hemoneumotórax bilateral, politraumatismo, periodo posoperatorio complicado, anafilaxia, agudización grave del asma).

Los resultados fueron vaciados en una planilla para su recolección y llevados a una base de datos en el sistema SPSS, versión 26.0, para Windows.

Para las variables cualitativas se determinaron las frecuencias absolutas y el porcentaje de las distintas categorías; en tanto para las cuantitativas se obtuvieron las medias y desviaciones estándar (DE). A fin de establecer el punto de corte óptimo de la variable SOFA, se aplicó la curva característica de funcionamiento del receptor (curva ROC, por sus siglas en inglés) con un intervalo de confianza de 95 %. Para demostrar asociación entre las variables SOFA y causas que llevaron al inicio de la ventilación invasiva (esta última divida para este fin en neumonías y otras causas) con el estado al egreso y las complicaciones, se utilizó la prueba de la Χ2, con un nivel de confianza de 95 % y de significación de 0,05.

En esta investigación se cumplió con los principios establecidos en la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial y en el Código Internacional de Ética Médica, así como con el modelo cubano; además, se garantizó la confidencialidad de la información obtenida.

Resultados

En la tabla 1 se muestra que predominaron el sexo femenino, con 55,5 %, y el grupo etario de 60 - 79 años, con 41,7 %. En la evaluación del IMC se destacó que 17,6 % de los pacientes estaban desnutridos por defecto y 35,2 % por exceso, para un total de 52,8 % con desnutrición. Asimismo, se halló que 63,9 % de los pacientes recibieron VI durante un periodo mayor de 96 horas y 60,5 % obtuvieron una puntuación de SOFA superior a 2; en tanto, 85,2 % presentaron SRIS previo al inicio de la ventilación y 30,6 %, complicaciones. Falleció 48,1 % de los afectados.

Pacientes según variables cualitativas y sexo

*Área bajo la curva ROC área: 0,766; error estándar: 0,069; significación: 0,003; intervalo de confianza: 95 %;

límite inferior: 0,630; límite superior: 0,902

Al analizar la tabla 2 se halló que la edad media de la muestra fue de 55,5 años (± 18,7 años) y la duración media de la ventilación invasiva, de 6,2 días (± 4,2 días); en ambos casos resultó superior en el sexo masculino.

Análisis de las variables cuantitativas según sexo

Entre las causas asociadas al inicio de la VI (tabla 3) primó la neumonía, con 36,1 % de los pacientes. La segunda y tercera causas encontradas fueron escala de Glasgow de menos de 9 puntos y periodo posoperatorio complicado, con 13,9 y 13,0 %, respectivamente.

Causas asociadas al inicio de la ventilación invasiva según sexo

Se constató un predominio de los pacientes con SOFA mayor de 2. No existió relación alguna entre las complicaciones y el puntaje de SOFA (tabla 4).

Estado al egreso y complicaciones según puntaje de SOFA

Como se observa en la tabla 5, el estado al egreso y las complicaciones estuvieron asociados a las causas que llevaron al inicio de la ventilación invasiva, con una mayor frecuencia de los pacientes con otras causas.

Estado al egreso y complicaciones según causas asociadas al inicio de la ventilación invasiva

Discusión

Hernández Ruiz et al13 comprobaron en su estudio que la edad promedio estuvo entre los 54 y 56 años, con un predominio de los pacientes del grupo etario de 60-79 años. Otros investigadores9 identificaron una superioridad de los afectados con edades comprendidas entre los 70 y 79 años. Por su parte, Hernández Jiménez et al10 describieron una supremacía de los pacientes mayores de 60 años de edad. En cambio, Rodríguez et al14 informaron una tendencia a requerir VI en pacientes más jóvenes. A excepción de este último estudio, los resultados descritos anteriormente coinciden con los de la presente serie y guardan relación con el envejecimiento poblacional sostenido que existe en Cuba, lo cual determina un incremento en las necesidades de una atención médica especial a pacientes de estas edades.

Por otro lado, al evaluar el estado nutricional, Rodríguez et al8 destacaron la prevalencia de desnutrición en más de un tercio de la muestra estudiada y notificaron dicha condición puede oscilar entre 30-60 % de los pacientes tratados con VI; también informaron que la tasa de desnutrición hospitalaria puede llegar a alcanzar 36,9 % -datos obtenidos del estudio cubano sobre este tema-. Tocalini et al,15 en su revisión sistemática y metaanálisis sobre pacientes con desnutrición por exceso, demostraron que no hubo diferencias entre estos y el resto en cuanto a la mortalidad. Al analizar los hallazgos de la presente serie, se concordó con lo descrito previamente. Cabe destacar que la desnutrición del paciente en estado crítico no es solo un factor de riesgo relacionado con episodios adversos, sino que también constituye una consecuencia de la propia gravedad de este.

La duración de la VI está determinada por la causa que condujo a su aplicación, así como por el diagnóstico y control de las reacciones adversas derivadas de esta modalidad terapéutica.14 Hernández et al10 describieron una estadía promedio de 8 (± 6,4) días, lo que no guarda relación con este estudio, donde la duración media de la VI fue menor.

Es bien conocida la asociación de la escala SOFA con la aparición de episodios adversos. Al respecto, Hernández Pedroso et al9 mayormente obtuvieron una puntuación de SOFA de 5 o menos; sin embargo, dicho resultado no coincidió con lo obtenido en esta investigación.

Otros investigadores10 comunicaron una prevalencia elevada de pacientes fallecidos y con complicaciones durante la ventilación. Rodríguez et al,8 en su serie, encontraron una supremacía de la mortalidad (90,6 %). De Dios et al12 hallaron 53,4 % de fallecidos con este tratamiento. Además, Gómez et al16 notificaron complicaciones en 41,6 % de los pacientes, con predominio del síndrome de insuficiencia respiratoria aguda y las dificultades derivadas de la técnica de posición prono, empleada durante la VI. En la presente investigación se confirmó una mortalidad elevada de estos pacientes, pero alejada de los resultados del estudio de Rodríguez et al,8 donde las complicaciones no tuvieron las mismas características que las descritas previamente.

De manera general, no se encontraron elementos para establecer un punto de comparación de los pacientes con diagnóstico de SRIS previo al tratamiento con VI.

Hernández Pedroso et al9 plantearon que las causas clínicas predominantemente condicionaron el uso de VI y destacaron una superioridad de pacientes diagnosticados con enfermedad pulmonar obstructiva crónica agudizada, infarto agudo de miocardio y enfermedad cerebrovascular. En el actual estudio, aunque las causas clínicas mayormente condujeron a aplicar la VI, entre estas las más frecuentes fueron el diagnóstico de neumonía y la escala de Glasgow menor de 9 puntos.

Rodríguez et al14 no encontraron asociación entre el puntaje de SOFA y la mortalidad; Campoverde7 describió una preponderancia de pacientes tratados con VI y un puntaje de SOFA menor de 6. Los resultados de algunos autores14 no se correspondieron con los de la actual investigación, donde se comprobó la asociación entre el puntaje de SOFA y el estado al egreso, con una mayor frecuencia de los pacientes con puntaje mayor de 2, lo cual difirió de lo obtenido en otra serie similar.17 Además, el puntaje de SOFA como herramienta de evaluación de la disfunción orgánica implica que a mayor valor más grave es el daño orgánico y aumenta la probabilidad de morir.

Serrano et al18 reconocieron la asociación existente entre neumonía y mortalidad, para lo cual la describieron como un factor independiente de mortalidad en pacientes tratados con VI. Asimismo, Levitt et al19 expresaron que los pacientes con neumonía grave tienen un riesgo elevado de muerte, que se incrementa al asociar la VI al tratamiento. Ambos estudios coinciden con la presente investigación. No se encontraron elementos para comparar la asociación de las causas que condujeron a la VI con las complicaciones.

Finalmente, en este estudio sobresalieron los pacientes con edad avanzada, desnutrición y puntaje de SOFA mayor de 2. La neumonía fue la causa más frecuente para el inicio de la VI. El puntaje de SOFA tuvo relación con la mortalidad y las causas que llevaron a la ventilación invasiva estuvieron asociadas a la mortalidad y las complicaciones.

Referencias bibliográficas
Historial:
  • » Recibido: 13/02/2023
  • » Aceptado: 28/04/2023
  • » Publicado : 15/06/2023




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